Turismo japonés, todo un mito

Junio 3rd, 2008 by cquesada

Los turistas japoneses son los más atacados en España, al parecer esto se debe a su excesiva confianza, a lo fáciles que son de identificar y a que, generalmente, suelen llevar buenas cámaras de fotos y bastante dinero encima. No contentos con esto, los ladrones no solo les roban, si no que lo hacen además de forma agresiva. La Asociación hispano-japonesa está muy preocupada por este hecho, e incluso las agencias de viajes japonesas, al no poder garantizar la seguridad de sus clientes, los envía a otros destinos.

Madrid, Barcelona, Sevilla, Granada y Córdoba se encuentran entre los 15 lugares turísticos favoritos para los japoneses. Los países que se encuentran en los primeros puestos son algunos como Estados Unidos, China, Corea y Thailandia. España recibe, sin embargo, unos 315.000 turistas japoneses que se alojan en hoteles de cuatro o cinco estrellas y permanecen en nuestro país entre cinco y seis dias.

Además de esto, los nipones tienen una idea preconcebida de España, fundamentalmente condicionada por los estereotipos o tópicos más tradicionales como son: los toros, el flamenco o la pasión. Asimismo, los japoneses atribuyen a los españoles adjetivos como tradicional, perezoso, religioso o divertido.

No hay mal que por bien no venga

Mayo 15th, 2008 by cquesada

Eran las 10 de una noche lluviosa, María se disponía como cada noche a sentarse delante del televisor a ver su serie favorita mientras cenaba tranquilamente. Se trataba del último capítulo de la temporada y la mujer, ansiosa por verlo, lo había preparado todo cuidadosamente para disfrutar de lo que parecía ser una tranquila velada. La cabecera de la serie comentaba a sonar cuando de repente la señal de la televisión se perdió inesperadamente, María comenzó a ponerse muy nerviosa y, sin pensárselo dos veces, salió de su casa en dirección a la del vecino de enfrente para escuchar a través de la puerta si en casa de este se percibía sonido alguno que pudiera provenir de la televisión, y efectivamente así era.

Manolo era un cincuentón sosegado, divorciado desde hacía 5 años, vivía solo en un piso de una tranquila urbanización en las afueras de Madrid. Como la mayoría de las noches, el hombre había ojeado el periódico para elegir la película más decente que pudieran poner en televisión y así sobrellevar su soledad lo mejor posible. Parecía que esta vez no se había equivocado, pues la película había conseguido captar su atención y lo mantenía pegado al televisor, cuando repentinamente la pantalla se tornó gris. “Maldita lluvia” exclamó para sí y, ni corto ni perezoso, se decidió a subir a la terraza para comprobar el estado de la antena del bloque.

María no podía permitir que sus vecinos disfrutaran de la televisión sin inconvenientes mientras ella se aburría toda la noche sin saber que hacer, así que decidió poner remedio al problema de la forma más drástica posible: desconectando la antena comunitaria del edificio. Mientras subía hasta la última planta, la señora sonreía maliciosamente, hacía tiempo que deseaba vengarse de sus vecinos y ahora había llegado el momento. Se encontraba en mitad de la faena cuando una fuerte sacudida invadió todo su cuerpo.

Manolo avanzaba por las escaleras sin dejar de protestar por la mala suerte que le perseguía pero cuando llegó a la terraza se quedó petrificado al observar a María, la vecina de enfrente, pegada a la antena de la televisión. Asustado, el hombre caminaba lentamente hacia la señora susurrando su nombre una y otra vez, pero esta no respondía, se había electrocutado al manipular la antena. Manolo sonrió para sí mismo al observar en la mano de María una herramienta, lo que demostraba que la culpable de que en ese momento no pudiera disfrutar de una cálida noche en su sofá acompañado de una película, era ella. Así que, dándose media vuelta, volvió a su apartamento dispuesto a arreglar la noche con un  buen libro y una copa de vino, mientras pensaba: “esta vieja no volverá a molestarlos más…”

La importancia de ser tú mismo

Mayo 15th, 2008 by cquesada

David era un chico peculiar, a sus veinte años de edad aún seguía manteniendo los hábitos y costumbres que tenía cuando era un niño. Le gustaba adornar sus apuntes de la universidad con multitud de colores y dibujos, podía pasar horas y horas delante del televisor viendo sus series de dibujos animados favoritas o leyendo libros del Barco de Vapor.

Todos los días, al salir de clase, solía visitar el parque que había justo delante de su casa, dejaba a un lado su mochila y disfrutaba durante un rato de los columpios. Mientras se balanceaba lo olvidaba todo, la universidad, los compañeros de clase que no dejaban de meterse con él o sus padres que le pedían constantemente que madurase de una vez. A David le gustaba ser así, era feliz de esa manera y se ahorraba las preocupaciones típicas de la gente de su edad. Solo durante los quince minutos que pasaba al día balanceándose en el columpio conseguía ser él mismo, quien de verdad quería ser.

Un día, cuando llegó al parque, observó que los columpios ya no estaban y una inmensa sensación de inquietud se apoderó de él. Se dio cuenta de que no podía pasar toda su vida confiando en no crecer, su cuerpo se desarrollaba de forma natural y su mente también debía hacerlo. Tomó la decisión de dejar atrás al niño que llevaba dentro y lanzarse a la aventura de llevar una vida acorde a su edad; comenzó a vestirse como un joven de veinte años, a buscar trabajo e incluso a conocer chicas. Sin embargo, después de un tiempo actuando así se dio cuenta de que no se sentía bien consigo mismo, no le llenaba su nueva vida, quería seguir siendo un niño, ver películas de Disney y pasar el tiempo jugando como hacía anteriormente.

Iba caminando hacia su casa, como todos los días, sumido en esos pensamientos que no dejaban de rondarle la mente, cuando tropezó con Lucía, una chica increíblemente guapa y con aspecto aniñado, a partir de ese momento su vida dio un giro, poco a poco, entre ambos se fue forjando una amistad. La chica enseñó a David que debía vivir de acuerdo a sus años, sin miedo a los problemas que pudieran acecharle, puesto que estos eran tan solo pruebas en el camino, pruebas que debía afrontar sin olvidarse en ningún momento del niño que lleva dentro. Ser niño y adulto a la vez era algo perfectamente compatible, y no tenía porqué abandonar las cosas que le gustaban, solo tenía que aprender a compaginarlas con la vida de adulto que debía llevar.

Lucía le enseñó que no es adecuado ir siempre a contracorriente, sino dejarse llevar, en ocasiones, por lo natural; porque lo importante no es hacer siempre lo que nos resulte agradable, sino conseguir que lo que tenemos que hacer nos resulte agradable.

Medios de Comunicación VS Educación

Mayo 12th, 2008 by cquesada

El caso es el siguiente: dos jóvenes de veinte años se encuentran en prisión preventiva sin fianza, acusados de violar a una menor y grabar la agresión en video. Los chicos amenazaron a la muchacha con colgar las imágenes en Internet. Según la investigación, la principal preocupación de la chica era el hecho de haber sido filmada.

Después de leer noticias como esta, debemos plantearnos qué tipo de influencia ejercen los medios de comunicación sobre los jóvenes de hoy en día. Como sabemos, el la actualidad los medios ejercen una clara influencia constante sobre las acciones, actitudes, modos de vida o consumo de los jóvenes, todo esto llega incluso a determinar su forma de ser.

En lo que respecta a la línea que divide el derecho a la intimidad de la libertad de expresión podemos decir que la libertad de expresión, cuando se trata de jóvenes, tiene un límite, aunque parece ser que los medios son cada vez más sensibles con este tema. Por ello, si ya de por sí los medios deben cuidar de no sobrepasar la línea existente entre ambos conceptos, cuando se trata de juventud el tema adquiere un cariz mucho más estricto.

Por todos es sabido que los jóvenes consumen televisión de forma ilimitada y, en la mayoría de las ocasiones, sin supervisión alguna. Pero… ¿realmente podemos exigir a los medios de comunicación que protejan este derecho? Bajo mi punto de vista, los medios pueden intentar regular en la medida de lo posible sus contenidos para causar la menor influencia posible en la juventud, pero realmente quienes deben tomar cartas en el asunto son los padres o tutores de los chicos, ellos deben decidir lo que sus hijos pueden o no ver en la televisión o en el cine porque están bajo su responsabilidad. No es demasiado lícito exigir a los medios de comunicación esa gran responsabilidad de educar a la juventud, sí puede ayudar a hacerlo pero no llevar todo el peso de los valores que deben inculcarse a los jóvenes. Los medios no tienen porqué ser los guardianes de esos valores constitucionales.

“Que mi nombre no se borre de la historia”

Mayo 6th, 2008 by cquesada

Las Trece Rosas” fue el nombre que se les dio a las trece muchachas, siete de ellas menores de edad, que fueron fusiladas por la represión franquista en Madrid poco después de finalizar la Guerra Civil Española. Fue la madrugada del día 5 de agosto de 1939, junto a la tapia del cementerio de la Almudena, donde fueron fusilados los 56 miembros de las Juventudes Socialistas Unificadas, entre los que se encontraban las Trece Rosas. Fue uno de los episodios más crueles de la represión franquista. La historia de estas trece chicas sigue viva hoy, en forma de documentales, libros, obras de teatro o cine.

Madre, madrecita, me voy a reunir con mi hermana y papá al otro mundo, pero ten presente que muero por persona honrada. Adiós, madre querida, adiós para siempre. Tu hija que ya jamás te podrá besar ni abrazar… Que no me lloréis. Que mi nombre no se borre de la historia”.  Estas fueron las últimas palabras que Julia Conesa, una chica de 19 años, dirigía a su familia en la carta que les envió justo antes de ser asesinada. Esta sería su última carta, y ella lo sabía, puesto que la noche anterior había sido juzgada en el tribunal de las Salesas.

Las chicas murieron muy serenas, incluso una de ellas, que no había fallecido con la primera descarga (Anita), gritó a sus verdugos: ¿Es que a mí no me matan? Las trece iban incluso emocionadas porque pensaban que volverían a ver a sus novios y maridos, también condenados, antes de ser ejecutados pero su sorpresa fue cuando se encontraron con que ellos ya habían sido fusilados.

La denominación de Trece Rosas se debe a la juventud de estas mujeres y su historia se convirtió muy pronto en una de las más conmovedoras y apasionantes de aquel tiempo de odio y fascismo, un episodio sobre el que nunca se habrá escrito lo suficiente…

Franco se proponía destruir hasta la simiente de los rojos en este país… y al decir rojos, estoy diciendo los simples demócratas, los liberales, cualquier recuerdo de los tiempos en que España había sido libre” declaró Santiago Carrillo, el primer Secretario General de las Juventudes Socialistas Unificadas.

Blanca Brisac escribió a su hijo la misma noche de su muerte ya en la capilla: “Voy a morir con la cabeza alta… Sólo te pido… que quieras a todos y que no guardes nunca rencor a los que dieron muerte a tus padres, eso nunca. Las personas buenas no guardan rencor… Enrique, que te hagan hacer la comunión, pero bien preparado, tan bien cimentada la religión como me la cimentaron a mí… Hijo, hijo, hasta la eternidad…”

Duelen los testimonios de las familias de las trece chicas asesinadas, el momento de la condena, la partida hasta la muerte, la indiferencia del régimen… Duelen tantas cosas que ya jamás podrán solucionarse…Por todo esto, sino se recogen ahora las voces de las trece rosas, permanecerá para siempre en el olvido el destino de estas mujeres que nunca llegaron a envejecer.

Las Treces Rosas fueron elegidas para morir entre las 4.000 reclusas aglomeradas en Las Ventas, en un espacio pensado para 400. ¿Por qué ellas y no otras? Eran mujeres que sabían muy bien lo que hacían y que, con una valentía que muy pocos tendrían en un momento como el que ellas vivieron, lucharon contra el régimen antidemocrático que se avecinaba. Pudiendo quedarse en casa, salieron a la calle y escogieron luchar y defender la II República Española, poniendo en riesgo sus propias vidas.

• Carmen Barrero Aguero (20 años, modista)
• Martina Barroso García (24 años, modista)
• Blanca Brisac Vázquez (29 años, pianista)
• Pilar Bueno Ibáñez (27 años, modista)
• Julia Conesa Conesa (19 años, modista)
• Adelina García Casillas (19 años)
• Elena Gil Olaya (20 años)
• Virtudes González García (18 años, modista)
• Ana López Gallego (21 años, modista)
• Joaquina López Laffite (23 años)
• Dionisia Manzanero Salas (20 años, modista)
• Victoria Muñoz García (18 años)
• Luisa Rodriguez de la Fuente (18 años, sastra)

Lápida en el cementerio de la Almudena

¿Miedo?

Abril 24th, 2008 by cquesada

El mundo en el que vivimos está plagado de situaciones y cosas que nos producen miedo pero, en lo que a mi respecta,  el mayor miedo radica en lo desconocido, en lo que no está al alcance de nuestras manos, lo que no podemos controlar… Todo esto se puede traducir en tan solo una palabra: el futuro.

Durante toda nuestra vida siempre hemos ido conociendo de antemano lo que nos acontecería después, después de terminar el colegio, después de ir al instituto… ¿Pero qué pasa ahora? El ciclo se termina y con él la vida del estudiante, la vida cómoda y sin preocupaciones de gran importancia. Hasta ahora nos hemos sentido respaldados en todas nuestras pequeñas decisiones pero… ¿y cuando finalice este último ciclo? A partir de ese momento empieza la segunda parte de nuestra vida, la más importante, la más arriesgada… ¿Miedo?

Cada decisión tomada puede marcarnos de por vida, ahora sí somos nosotros los que manejamos plenamente los hilos, los que decidimos nuestro futuro, los que estamos solos ante esa baraja de cartas… ¿Miedo?

Mi mayor miedo no es enfrentarme al futuro, sino ver como avanza el tiempo y mis expectativas no avanzan conmigo, se quedan atrás, en el lugar de los sueños que dejamos sin cumplir, en el recuerdo… ¿Miedo?

Somos lo que soñamos ser y ese sueño no es tanto una meta como una energía. Cada día es una crisálida, cada día alumbra una metamorfosis. Caemos, nos levantamos. Cada día la vida empieza de nuevo.

La vida es un acto de resistencia y de re existencia; vivimos, revivimos. Pero todo se sostiene en la memoria. Somos lo que recordamos, la memoria es nuestro hogar nómada.

Como las plantas o las aves emigrantes, los recuerdos tienen la estrategia de la luz. Van hacia adelante, a la manera del remero que se desplaza de espaldas para ver mejor.

Hay un dolor parecido al dolor de muelas, a la pérdida física, y es perder algún recuerdo que queremos. Esas fotos imprescindibles en el álbum de la vida.

Por eso, hay una clase de melancolía que no atrapa, sino que nutre la libertad. En esa melancolía como espuma en las olas, se alzan los sueños“.

Manuel Rivas

Unos nacen con estrella y otros…

Abril 24th, 2008 by cquesada

Como bien dice el refrán: “unos nacen con estrella y otros… estrellados”. Esta frase podría definir a la perfección al animal de compañía por excelencia, el perro. Podemos encontrar cuatro tipos de canes:

1. El abandonado a su suerte. Una clase muy común, puesto que, rara es la vez que no nos cruzamos con uno de estos animalitos vagabundeando por las calles, o lo que es peor, por las carreteras.

2. El enjaulado. Sus dueños se caracterizan por exclamar a los cuatro vientos frases como: “¡mi perro vive mejor que quiere!” ¿Mejor que quiere? ¿En una jaula de 3 o 4 metros cuadrados? Quizás estos dueños tengan razón y en un espacio con esas dimensiones se viva realmente mejor, si es así… ¡optimicemos el espacio, seguro que los pisos de 4 metros cuadrados son mucho más económicos! En la mayoría de las ocasiones este tipo de personas vive en casas o chalets y utilizan a su mascota a modo de aviso contra los ladrones, ¿no sale más barato comprar una alarma electrónica?

3. El que vive como dios manda. Este tipo habita en familias que realmente desean tener un perro y que lo valoran como lo que es, “el amigo más fiel que una persona puede tener”.

4. El que vive por encima de sus posibilidades, o mejor dicho, de las posibilidades de muchos. Estos perros pertenecen a la clase alta, comen los mejores manjares, visten los más caros trajes de firma o acuden periódicamente a las peluquerías caninas. Incluso se han dado casos en los que, perros de la “jet set” han llegado a recibir herencias millonarias.

Como podemos observar, en la vida canina hay multitud de posibilidades, aunque ellos no puedan elegirlas, ni puedan luchar por conseguir una vida mejor. En lo que respecta a la calidad de vida del animal, el destino es el que toma íntegramente la decisión. La única solución posible es que las personas alcancen a comprender que un perro no es un juguete que puedas dejar de lado cuando te canses, un perro es un ser vivo que siente igual que sentimos los seres humanos. Quizás esto no sea fácil de comprender para las personas que no han tenido la suerte de cruzarse con uno de estos animales en sus vidas… tengo que decir que yo, desde que lo hice, no he vuelto a ser la misma.

Para finalizar y teniendo en cuenta que se acerca el verano, decir lo que ya se ha repetido hasta la saciedad: NO LO ABANDONES, ÉL NO LO HARÍA.

¿Razones objetivas?

Abril 24th, 2008 by cquesada

La cadena COPE ha despedido en dos ocasiones a una redactora por ser homosexual y nacionalista. La periodista Isabel Quintanilla fue despedida una primera vez por estar casada con una mujer y considerarla simpatizante del BNG, según fuentes judiciales. Después de esto, un juicio y un fallo, que dan la razón a la periodista, obligan a la emisora a readmitirla; la COPE recurre la sentencia pero finalmente la trabajadora debe ser incorporarse a su trabajo. Quintanilla regresó al trabajo el pasado jueves y, durante cinco días, fue arrinconada a un despacho alejado de la redacción sin que nadie le asignara tarea alguna, finalmente al lunes siguiente el director de la cadena le entregó una carta de despido definitiva, esta vez por “razones objetivas”.

¿Razones objetivas?  ¿Dónde puede existir objetividad en un caso como este? A mi parecer lo único que radica en este hecho es la clara tendencia discriminatoria que existe por parte de la “cadena de los obispos”. No es de extrañar que algo así terminara pasando en una cadena tan “especial” como esta, una emisora que brilla por la ausencia de sus valores.

Me gustaría, aunque no soy nadie para hacerlo, recomendar a colectivos como este que, antes de hacer apología sobre una serie de valores y creencias, procuren llevarlas a cabo ellos mismos; puesto que me parece una gran paradoja que se defiendan ideas y que se enseñen principios que no se van a cumplir. Durante 10 años de mi vida he crecido entre las cuatro paredes de un colegio religioso, donde me han inculcado numerosos valores sociales… valores que ahora, 12 años después, pongo en duda y no por lo que significan, sino porque no puedo creer en una institución que no predica con el ejemplo…

Respeto, aunque no comparto en absoluto, la ideología de algunos medios de comunicación, como es el caso de la cadena COPE, ya que su línea editorial es contraria a la unión de personas del mismo sexo. No obstante, no comprendo qué similitudes debe haber entre la eficacia del trabajo de la redactora y su orientación sexual. Hechos como este ponen en tela de juicio la credibilidad de una cadena que se preocupa más por la vida privada de sus trabajadores que por la buena calidad de la información.

Odio

Abril 17th, 2008 by cquesada

Desde que era una niña, mis padres me enseñaron que odiar no es correcto, lamento defraudarlos en ese aspecto pero no puedo evitar que emerja en mi ese sentimiento. No odio a personas, sino a actitudes…

Odio el racismo

Odio el maltrato (tanto a animales como a personas)

Odio la discriminación

Odio que se generalice

Odio las clasificaciones

Odio los juicios de valor

Odio la hipocresía

Odio la prepotencia

Odio que se coarte la libertad

Odio la mentira

Odio las etiquetas

Odio el desagradecimiento

Odio la traición

Odio la falta de respeto

Odio tantas cosas que la lista sería interminable…

¡Soy ciudadana del mundo!

Abril 17th, 2008 by cquesada

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En esta ocasión, me dispongo a exponer un tema con el que me siento especialmente sensibilizada: la inmigración. Como todos sabemos, nuestro país es multicultural (me gusta llamarlo así…) y es escogido cada año por miles de ciudadanos de diferentes nacionalidades como lugar de residencia. Esto parece quitar el sueño a más de uno….

No entiendo cómo pueden existir personas en el mundo capaces de discriminar o incluso maltratar a otros seres iguales que ellos, tan solo porque su país de orígen es distinto.

No entiendo a las personas que generalizan, odio las generalizaciones… En muchas ocasiones he tenido que soportar comentarios como: “Son todos unos ladrones” o “¡qué se vayan a su país!”, entre otros que no me es agradable siquiera recordar. Yo no niego que varios de los robos que se producen en nuestro país hayan sido cometidos por inmigrantes, pero lo que no se tiene en cuenta en la sociedad en que vivimos es que, otros tantos, si que son efectuados por ciudadanos españoles…

Bajo mi opinión, la mayor parte de culpa la tienen los medios de comunicación que, “inconscientemente”, son los que introducen esa sensación de desconfianza y aprensión en la sociedad. ¿Por qué los medios especifican siempre la nacionalidad del inmigrante cuando este desafía la ley? ¿Por qué cuando se trata de un español jamás se tiene en cuenta? ¿Qué información adicional nos aporta saber la nacionalidad del detenido? Y si es así… a mi también me interesa saber cuando se trata de ciudadanos de mi mismo país.

En muchas ocasiones me paro a observar a las personas que se cruzan en mi camino, y no puedo evitar esbozar una sonrisa cuando veo que individuos de todo tipo de nacionalidades conviven abiertamente en una misma sociedad, en MI sociedad. En momentos como ese me siento un poco más orgullosa vivir en este país, aunque cuando veo los informativos o escucho determinados comentarios, ese orgullo se transforma en vergüenza. Vergüenza porque en el siglo en que vivimos aún sigan existiendo pensamientos racistas y vergüenza porque las personas que así piensan y yo tengamos que compartir una misma nacionalidad.

Siempre he mantenido que detesto las banderas, todas las banderas. Las consideros “trapos de colores” destinados a dividir y a teñirse de sangre. ¿Por qué clasificar a las personas como si fueran simples archivos? ¡Todos somos ciudadanos del mundo!